En Zimbabue la violencia alcanza niveles de crisis
16 mayo 2008
Amnistía Internacional ha advertido que los ‘veteranos de guerra’ están reclutando por la fuerza a jóvenes para atacar a quienes consideran partidarios de la oposición, mientras la violencia está alcanzando niveles de crisis en Zimbabue.
“Los ‘veteranos de guerra’ agreden a quienes se niegan a cometer actos de violencia y los acusan de ser partidarios del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC)”, ha manifestado Simeon Mawanza, investigador de Amnistía Internacional sobre Zimbabue.
Testigos presenciales han contado a Amnistía Internacional que gran número de partidarios de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) y de “veteranos de guerra” agreden a quienes toman por partidarios del MDC en el distrito de Mberengwa, provincia de Midlands, y en el distrito de Mazowe, en Mashonalandia Central.
En Mberengwa, una gran banda, formada por partidarios de la ZANU-PF, en su mayoría jóvenes reclutados por la fuerza por “veteranos de guerra”, va de un lado a otro asaltando viviendas de personas sospechosas de haber votado al MDC en las elecciones del 29 de marzo de 2008. Según un testigo presencial hay una banda similar en la zona de Chiweshe, en el distrito de Mazowe.
La policía no parece dispuesta a poner fin a la violencia, pues sólo interviene para detener a los partidarios del MDC sospechosos de atacar a presuntos partidarios de la ZANU-PF.
“Nos preocupa especialmente la gente que vive en las zonas rurales remotas, donde la violencia no llama la atención –ha explicado Mawanza–. La situación de estas víctimas de la violencia es terrible. Se está atacando a las organizaciones humanitarias y a las organizaciones no gubernamentales locales por ayudar a las víctimas, a las que no se deja que llegue la asistencia médica.”
En las zonas rurales, las víctimas de los ataques recorren a pie grandes distancias para huir de la violencia y buscan cada vez más refugio en las ciudades. Algunas escuelas rurales han tenido que cerrar, pues los maestros sospechosos de ser partidarios del MDC huyen de la violencia ejercida bajo los auspicios del Estado.
Amnistía Internacional teme por la seguridad de Tonderai Ndira, partidario del Movimiento por el Cambio Democrático, secuestrado, según informes, en su casa, en Mabvuku, barrio pobre de Harare, la madrugada del 14 mayo. Los informes indican que nueve hombres armados y vestidos de civil lo agredieron y se lo llevaron, sin darle tiempo siquiera a vestirse, en un camión blanco de la marca Toyota. No se lo ha vuelto a ver desde entonces.
Tonderai Ndira forma parte de un total de 32 miembros del MDC que fueron torturados por agentes del Estado durante su detención en 2007. Estuvo más de dos meses detenido en la Prisión Central para Preventivos de Harare antes de que se retiraran los cargos contra él.
Amnistía Internacional ha sido informada también del presunto secuestro de Sinoia Pfebve (de 79 años) y su esposa, Serena Pfebve (de 76), el 13 de mayo, por personas que se cree que eran “veteranos de guerra”, en la zona de Mukumbura del distrito de Mt. Darwin, provincia de Mashonalandia Central. Se cree que los han llevado a la Escuela Primaria de Nyakatondo, donde tienen su campamento los secuestradores. La familia Pfebve tiene vínculos políticos con el Movimiento por el Cambio Democrático: el hijo de la pareja fue candidato de este partido en las elecciones parlamentarias de 2000 y en otras celebradas en 2001 para cubrir un escaño vacante en el Parlamento.
Al menos 22 personas han sido víctimas de homicidio y más de 900 han tenido que ser atendidas por lesiones sufridas a causa de la violencia desde que se celebraron las elecciones. Varios centenares han sido hospitalizadas y cientos de familias se han visto obligadas a abandonar sus hogares, quemados por bandas de “veteranos de guerra” y jóvenes de la ZANU-PF.
Amnistía Internacional ha instado al gobierno de Zimbabue a condenar públicamente todos los actos de violencia cometidos por partidarios de la ZANU-PF, “veteranos de guerra” y soldados, o por cualquier otro partido, y a colaborar con los demás grupos políticos para poner fin de inmediato a la violencia política.
“Los ‘veteranos de guerra’ agreden a quienes se niegan a cometer actos de violencia y los acusan de ser partidarios del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC)”, ha manifestado Simeon Mawanza, investigador de Amnistía Internacional sobre Zimbabue.
Testigos presenciales han contado a Amnistía Internacional que gran número de partidarios de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) y de “veteranos de guerra” agreden a quienes toman por partidarios del MDC en el distrito de Mberengwa, provincia de Midlands, y en el distrito de Mazowe, en Mashonalandia Central.
En Mberengwa, una gran banda, formada por partidarios de la ZANU-PF, en su mayoría jóvenes reclutados por la fuerza por “veteranos de guerra”, va de un lado a otro asaltando viviendas de personas sospechosas de haber votado al MDC en las elecciones del 29 de marzo de 2008. Según un testigo presencial hay una banda similar en la zona de Chiweshe, en el distrito de Mazowe.
La policía no parece dispuesta a poner fin a la violencia, pues sólo interviene para detener a los partidarios del MDC sospechosos de atacar a presuntos partidarios de la ZANU-PF.
“Nos preocupa especialmente la gente que vive en las zonas rurales remotas, donde la violencia no llama la atención –ha explicado Mawanza–. La situación de estas víctimas de la violencia es terrible. Se está atacando a las organizaciones humanitarias y a las organizaciones no gubernamentales locales por ayudar a las víctimas, a las que no se deja que llegue la asistencia médica.”
En las zonas rurales, las víctimas de los ataques recorren a pie grandes distancias para huir de la violencia y buscan cada vez más refugio en las ciudades. Algunas escuelas rurales han tenido que cerrar, pues los maestros sospechosos de ser partidarios del MDC huyen de la violencia ejercida bajo los auspicios del Estado.
Amnistía Internacional teme por la seguridad de Tonderai Ndira, partidario del Movimiento por el Cambio Democrático, secuestrado, según informes, en su casa, en Mabvuku, barrio pobre de Harare, la madrugada del 14 mayo. Los informes indican que nueve hombres armados y vestidos de civil lo agredieron y se lo llevaron, sin darle tiempo siquiera a vestirse, en un camión blanco de la marca Toyota. No se lo ha vuelto a ver desde entonces.
Tonderai Ndira forma parte de un total de 32 miembros del MDC que fueron torturados por agentes del Estado durante su detención en 2007. Estuvo más de dos meses detenido en la Prisión Central para Preventivos de Harare antes de que se retiraran los cargos contra él.
Amnistía Internacional ha sido informada también del presunto secuestro de Sinoia Pfebve (de 79 años) y su esposa, Serena Pfebve (de 76), el 13 de mayo, por personas que se cree que eran “veteranos de guerra”, en la zona de Mukumbura del distrito de Mt. Darwin, provincia de Mashonalandia Central. Se cree que los han llevado a la Escuela Primaria de Nyakatondo, donde tienen su campamento los secuestradores. La familia Pfebve tiene vínculos políticos con el Movimiento por el Cambio Democrático: el hijo de la pareja fue candidato de este partido en las elecciones parlamentarias de 2000 y en otras celebradas en 2001 para cubrir un escaño vacante en el Parlamento.
Al menos 22 personas han sido víctimas de homicidio y más de 900 han tenido que ser atendidas por lesiones sufridas a causa de la violencia desde que se celebraron las elecciones. Varios centenares han sido hospitalizadas y cientos de familias se han visto obligadas a abandonar sus hogares, quemados por bandas de “veteranos de guerra” y jóvenes de la ZANU-PF.
Amnistía Internacional ha instado al gobierno de Zimbabue a condenar públicamente todos los actos de violencia cometidos por partidarios de la ZANU-PF, “veteranos de guerra” y soldados, o por cualquier otro partido, y a colaborar con los demás grupos políticos para poner fin de inmediato a la violencia política.

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